Entrevista con León Ferrari

León Ferrari

Las leyó mientras que…                        

Sí las leí para buscar…

¿Pero las leyó en la época de formación, en el colegio?                         

No, las leí últimamente y la leí cuando hice los Evangelios, me parece todo espantoso, todo, en fin, es la religión de occidente, ¿no?

En la etapa de las caligrafías, cuando utilizaba todos esos juegos tipográficos, ¿Había mensajes para descifrar?                       

No, en cartas al general eran directamente escrituras deformadas que no me acuerdo que es lo que decía. Después hice una serie de manuscritos que sí se leían o se leen…  se refiere al Diluvio.

Y su postura religiosa, ¿Cómo era en relación con su padre?                         

Mi padre no era religioso. Y yo soy crítico de la religión.

¿Pero tenían discusiones o puntos de vista diferentes?                        

A pesar que él era un artista yo empecé a hacer arte,  en el 55, el murió en el 70. Hice el avión en el 65, el no estaba muy en contra, hablaba pestes de los abstractos y demás. Pero como a mí me publicaban alguna cosa en el diario, para los artistas, el hecho de que te publiquen en el diario es muy importante, entonces el tenía cierto respeto, me parece. A veces salían en el diario ciertas críticas terribles, una que me publicó la Prensa cuando yo presenté el avión que no aceptaron en el Di Tella del 65 pero aceptaron tres cajas con el Cristo y entonces La prensa o La Nación me sacó un comentario muy en contra y yo le contesté y lo publicó Propósito. Bueno, todo eso para un artista aunque sea en contra está bien.

¿A Ud, lo sorprendió la reacción del avión?                       

 Si, al avión lo censuraron un par de veces. Yo no le daba mucha importancia pero el avión se las ingenió para volar.

Y hablando un poco de esto de la crítica de los diarios, de los curadores. ¿Piensa que hacen honor a la idea de tu trabajo?                        

Los curadores seleccionan un  grupo de obras, ese grupo tiene un significado diferente sobre el conjunto y sobre lo que yo pienso. La muestra del Recoleta era bastante…  tenía ese cuarto rojo creo que lo pintó, lo hizo pintar Liliana Piñeyro. Tenía los Infiernos y tenía todas las otras cosas que había hecho antes, estaba bien. Estaba mucho mejor cuando Bergoglio se enojó, me hizo una propaganda. La cerraron…cada vez que pasaba algo, aparecía en todos los diarios por que era especial, era una noticia especial, para hacer un escandalete.

 

 


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