Entrevista con Gyula Kosice

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Los dos conceptos Invención y Creación ¿Cómo se aplican a tu obra? El hombre ¿Cómo lo concebís? ¿Como una invención o una creación?

El hombre es las dos cosas, el hombre “faber” es el hombre que sabe, maneja su sabiduría, el hombre “luder” es el que sabe jugar, el “homo humanus”, pero todo eso, yo no te puedo decir si el hombre es creyente o no. Una vez lo vi a Borges y le pregunté digame Borges ¿Usted cree en Dios?, es terrible esa pregunta, de entrada (mire yo, algún día creo y algún día no creo –póngame agnóstico).

¿Y su relación con Leonardo Da Vinci por el tema del agua y por el tema de la ciencia y el arte?

Yo no la tengo como temáticamente del agua, aunque él habló del agua. La relación con Leonardo, es la siguiente: en primer lugar le quise cambiar el aforismo de él que decía “la pintura es cosa mentale”, entonces digo ¿Y por qué no agregar otra cosa o anteponerle?, Y yo puse “senti – mentale”, cuando pienso – siento y cuando siento – pienso, no se puede dividir al ser humano, es una dualidad, no hay forma.

A mí Leonardo me tocó a través de sus inventos, sus máquinas de volar, el submarino que inventó, que es algo que quizá nadie sabe, pero sobre todo la máquina de volar y todo eso. Él fue el intérprete total mayor del Renacimiento pero eso ya lo sabemos; de alguna manera fue la culminación que hasta hoy tiene validez en cierta medida. Leonardo me lo ha enseñado, saber valorar el tiempo y el tiempo que vendrá es el que yo trato de seguir.

¿Por qué el planteo de la tríada, arte, ciencia y tecnología?

Lo entiendo como una necesidad vital, para mí en primer lugar está el arte, la ciencia, porque es la que abarca la investigación general del ser humano desde el vamos. Y la tecnología, es el medio que uno articula para que esas dos cosas se hagan realidad. Todo lo que imaginamos es posible. Vos ponés una idea totalmente fuera del límite del cerebro, y vos creés que no, pero mientras la mente lo logra; no hay necesidad que se descifre lo que se quiere, sino basta que lo que pensás es posible. En la imaginación no hay límites, de ahí que muchos artistas se ven abocados y consideran la imaginación como una segunda instancia y no es así, sino que es la primera.