Entrevista con Felipe Noé

Felipe Noé

¿Y el siglo XXI?

Creo, cuando se habla en física de caos, quiere decir lo imprevisto, caos en física es cuando uno ve los ejemplos, es lo que no se puede prever. Bueno, el concepto que yo manejo de caos es igual, es decir, es entender la permanente mutación y esas cosas. Y quiero ser como un fotógrafo de eso.

Ya que considera que la pintura es un leguaje ¿Cómo tratarías esta frase taoísta que está en tu libro y que dice: “el propósito de las palabras es transmitir ideas y cuando las ideas se han comprendido las palabras se olvidan, donde puedo encontrar un hombre que haya olvidado las palabras con ese me gustaría hablar.”?

Bueno, esa frase es exactamente lo contrario de lo que existe en la actualidad, las palabras en lugar de olvidarse son cada vez más vigentes. La imagen está en crisis y creo que por esa razón las palabras han tomado el lugar de la imagen, han pasado varias cosas en torno a la imagen; por un lado hubo dos procesos inversos, la pintura fue evolucionando cada vez más a la toma de consciencia de lo abstracto, con la invención de la fotografía y todos los medios hijos de la fotografía, o sea el cine, la televisión y todas esas cosas, se volvió cada vez más a lo figurativo. Se da esa cosa paralela, al mismo tiempo que la sociedad iba cada vez más a lo figurativo, la consciencia de la pintura en tanto imagen fue cada vez más a lo abstracto. Por un lado el mundo actual es cada vez más abstracto, es decir, la crisis económica que tenemos en este momento, es la  mejor demostración de eso, cuando uno habla de macro economía no está hablando de economía, de cuanto vale esto o de cuanto vale esto, sino de una especie de globo que venden aire y las bolsas son… inversiones de aire, pagan y compran aire. Al mundo hay que entenderlo como una cosa que es lo abstracto y lo figurativo. Antes había una idea de la representación, de la figuración. En este momento,  por ejemplo, si me dicen ¿Cuál es para usted la imagen de la televisión? No hay ninguna en esos programas espantosos que pasan, sino que para mí la televisión es en sí misma  esa energía que tiene de comunicación electrónica que uno lo nota cuando fundamentalmente la televisión anda mal, esos puntitos. Lo que más me gusta de la televisión es eso. Y creo que es eso, en cierto modo, la imagen de hoy. Esa imagen hay que percibirla en cambio. En este momento creo que  hay un discurso, está de moda la fotografía, con lo cual quiere decir que no se pesca el concepto de lo abstracto aún cuando es cierto que cada vez hay más pintores que quieren ser hiperrealistas como la fotografía, eso demuestra una sola cosa: la gente está más que confundida. El problema pasa por otro lado… la mayoría de  nuestras palabras son abstractas y muy pocas cosas son figurativas. La vida es abstracta, entonces uno cree que las palabras son como objetos. Las palabras no son como objetos porque uno está acostumbrado a decir mesa y asocia mesa a cierta cosa pero, para eso vale la pena ir al extranjero y cuando uno no sabe el idioma todo cambia y entonces dice mesa y ya no viene la palabra mesa, viene con otra palabra.

Al comienzo de su libro nombra a Deira, Greco, Pellegrini, De la Vega, Victor Hugo y Matta, ¿Serían artistas referentes?

No, no.